Hoyos

Portada de Hoyos
Portada de Hoyos

De cuando en cuando me desplomo en el sofá para ver un poco la televisión. Me entretengo más analizando la parrilla de programas que viéndolos propiamente. En una de esas, encontré que estaban emitiendo La maldición de los hoyos, basada en el libro Hoyos de Louis Sachar. Nunca he visto la película; ni siquiera ese día, pero recordé que el libro me entusiasmó. Es raro encontrarse un libro tan bien hilvanado. No hay nada superfluo en él; todos los elementos están colaborando para que la construcción de la historia sea eficiente y divertida. No soy yo solo el que lo dice, por supuesto, el libro ha recibido un buen montón de galardones y está traducido a unas cuantas lenguas.

Pero lo mejor del libro, sin duda, es que es divertido, muy divertido. De esos libros que, pasadas las 20 primeras páginas, ya no puedes parar de leer. Es estimulante, lleno de buenos deseos; es también un lugar donde aprender qué es la amistad en las condiciones más duras, qué es el amor, también en las condiciones más duras. Hay malos y buenos, aventuras, peligros y una maldición que ha de romperse. En definitiva, los ingredientes más útiles para convertir una novela en una experiencia difícil de olvidar.

Y no hace falta que te gastes un duro para leerla, puedes encontrarla fácilmente en la Biblioteca Municipal del Barrio de la Industria en Albacete. Y también en la Biblioteca del Estado, la que está cerca del Parque de Abelardo Sánchez; allí tienen unos cuantos ejemplares. Tampoco hace falta que seas joven para leerla; yo la leí ya siendo madurito y disfruté como un joven la disfruta.