Akame

Violín
creative commons licensed (BY) flickr photo by Rures: http://flickr.com/photos/rures/3760860435

Aún recuerdo el primer día que la vi. En aquel tiempo yo vivía en Stuttgart donde completaba mis estudios de química; acababa de cumplir 25 años. Akame, como supe días más tarde, tenía la misma edad que yo. Aquel día entró en el aula cuando yo ya estaba sentado en uno de aquellos bancos corridos que resultaban tan molestos si llegabas tarde, pues, por fuerza, tenías que importunar a alguien si querías sentarte. El profesor llevaba hablando unos cuantos minutos. Akame se sonrojó por el retraso y la blanquísima piel de su cara se encendió por el acaloramiento. Llevaba unos jeans ajustados de color oscuro que resaltaban su esbelta figura. Raras veces, desde entonces la he visto vestir con un traje o una falda. Tenía ese andar silencioso que yo siempre había imaginado cuando había leído algún relato en el que aparecía alguna muchacha oriental. Pero aquella vez era la primera que veía a una de carne y hueso. No era frecuente encontrarse un asiático en Europa por aquella época. Su pelo negro, largo y perfumado, tenía el brillo del ébano pulimentado y enmarcaba un bello rostro que parecía irradiar una tenue luz por el contraste con el oscuro color de su cabello. Me estremecí cuando dio en sentarse a mi lado.

Una interminable clase de química se convirtió en el escenario de nuestro primer encuentro. No podía perder aquella oportunidad y la invité a tomar un café en la pausa. Hablaba un alemán dulce, suavizado por el claro timbre de su voz y, cuando cogió la taza con las dos manos, como queriendo atrapar su calor, quedé maravillado con aquellos largos y elegantes dedos de violinista. Fue entonces, también, cuando reparé en aquella terrible cicatriz que tenía en el antebrazo izquierdo. Desde aquel precioso día de mayo, la misteriosa personalidad de Akame me ha acompañado hasta el día de hoy.

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Anuncios